María del Carmen Franco García
En época de elecciones se desbordan las ambiciones y se observa a qué límites somos capaces de llegar con tal de arrebatar el posicionamiento. Leemos o escuchamos comentarios de comunicadores que llevan una clara tendencia para favorecer a y perjudicar X. Todo, absolutamente todo eso tiene un interés personal que tiene que ver con el poderoso caballero Don Dinero.
Es una gran mentira lo que muchos malos candidatos quieren hacer creer al votante en cuanto a que integrarán planillas “ciudadanas”. Mentira aberrante. Vivimos inmersos en un sistema de partidos y mientras esto no se modifique quienes integran las planillas deben hacerlo por algún partido.
Lo curioso y de lo que podemos aprender es de las tácticas de guerra que utilizan los que van en clara desventaja. Es notorio que el que lleva la más débil posición busca hacer creer que los contrarios lo son. Que no cumplen con los requisitos para ser buenos candidatos. Sin embargo, al zambullirnos en el grupo detractor nos damos cuenta que dentro de él existe un caos, que están muy lejos de ser lo que quieren aparentar.
En resumen, se tapan su fetidez y tratan de desplazarla al bando contrario. Todo esto es el “arte” de manipular a la opinión pública y engañarla con el auxilio del locutor bien pagado. Tal vez las críticas se escuchen creíbles pero lo que ignoramos es que todo es parte del plan de ataque.
Lo deleznable es que a quienes fabrican esto -incluyendo a sus ayudantes- lo que menos les interesa es el bienestar o el progreso de la comunidad. Todo sirve a intereses meramente personales. Así pues las tácticas de guerra son utilizadas a discreción en estos tiempos y pretenden perjudicar al o a las personas mas fuertes. A las que representan un peligro a su proyecto de permanencia en el poder, y esto mucho tiene que ver con los partidos, a quienes tienen que “fortalecer” en este caso, para la contienda fuerte que será en el año 2012. Eso es todo.
La ciudadanía que es espectadora ya va entendiendo que los comentarios que se le “avientan” no son más que parte de la guerra sucia que proviene de la parte contraria y de quienes a ello se prestan. Seguramente la confusión inhibe el voto y así los débiles se fortalecen apostándole al voto comprado.
Así y no de otra forma son estas geniales estrategias y lo único que nos deja elección tras elección es una estela de mal gobierno, de destrucción, de desorden, de corrupción, de caos. San Cristóbal continúa siendo víctima del abuso y aunque en cada elección pareciera que no da para más, parece que le buscan los huecos para meterse a saquearla.
Para lograrlo, los que buscan eternizarse en el poder usan sus más sucias armas y vaya que encuentra quien se presta a contribuir para hacer realidad sus intenciones. Asumen que se dirigen al pueblo ignorante y que éste caerá en sus trampas. De ahí la importancia de informarse de fuentes fidedignas.
En resumen, los hechos hablan por las personas, no las estrategias publicitarias ni el dinero que gasten en ellas y en general, en la campaña. Mismo dinero que se cobran al triple llegando al poder, ya lo sabemos. Aprendamos de las experiencias y no caigamos más en el mismo error. Me temo que si continuamos en el ostracismo, en la apatía o en la falta de acción tendremos en este municipio otro gobierno de terror que además preparará el camino al terror mayúsculo en el 2012.
Tengo la seguridad que existe una mejor opción a tener más de lo mismo, ya que de seguir así y estando hundidos abriremos por fin los ojos, pero no podremos ver ya nada…
Es una gran mentira lo que muchos malos candidatos quieren hacer creer al votante en cuanto a que integrarán planillas “ciudadanas”. Mentira aberrante. Vivimos inmersos en un sistema de partidos y mientras esto no se modifique quienes integran las planillas deben hacerlo por algún partido.
Lo curioso y de lo que podemos aprender es de las tácticas de guerra que utilizan los que van en clara desventaja. Es notorio que el que lleva la más débil posición busca hacer creer que los contrarios lo son. Que no cumplen con los requisitos para ser buenos candidatos. Sin embargo, al zambullirnos en el grupo detractor nos damos cuenta que dentro de él existe un caos, que están muy lejos de ser lo que quieren aparentar.
En resumen, se tapan su fetidez y tratan de desplazarla al bando contrario. Todo esto es el “arte” de manipular a la opinión pública y engañarla con el auxilio del locutor bien pagado. Tal vez las críticas se escuchen creíbles pero lo que ignoramos es que todo es parte del plan de ataque.
Lo deleznable es que a quienes fabrican esto -incluyendo a sus ayudantes- lo que menos les interesa es el bienestar o el progreso de la comunidad. Todo sirve a intereses meramente personales. Así pues las tácticas de guerra son utilizadas a discreción en estos tiempos y pretenden perjudicar al o a las personas mas fuertes. A las que representan un peligro a su proyecto de permanencia en el poder, y esto mucho tiene que ver con los partidos, a quienes tienen que “fortalecer” en este caso, para la contienda fuerte que será en el año 2012. Eso es todo.
La ciudadanía que es espectadora ya va entendiendo que los comentarios que se le “avientan” no son más que parte de la guerra sucia que proviene de la parte contraria y de quienes a ello se prestan. Seguramente la confusión inhibe el voto y así los débiles se fortalecen apostándole al voto comprado.
Así y no de otra forma son estas geniales estrategias y lo único que nos deja elección tras elección es una estela de mal gobierno, de destrucción, de desorden, de corrupción, de caos. San Cristóbal continúa siendo víctima del abuso y aunque en cada elección pareciera que no da para más, parece que le buscan los huecos para meterse a saquearla.
Para lograrlo, los que buscan eternizarse en el poder usan sus más sucias armas y vaya que encuentra quien se presta a contribuir para hacer realidad sus intenciones. Asumen que se dirigen al pueblo ignorante y que éste caerá en sus trampas. De ahí la importancia de informarse de fuentes fidedignas.
En resumen, los hechos hablan por las personas, no las estrategias publicitarias ni el dinero que gasten en ellas y en general, en la campaña. Mismo dinero que se cobran al triple llegando al poder, ya lo sabemos. Aprendamos de las experiencias y no caigamos más en el mismo error. Me temo que si continuamos en el ostracismo, en la apatía o en la falta de acción tendremos en este municipio otro gobierno de terror que además preparará el camino al terror mayúsculo en el 2012.
Tengo la seguridad que existe una mejor opción a tener más de lo mismo, ya que de seguir así y estando hundidos abriremos por fin los ojos, pero no podremos ver ya nada…
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